Inicio El Tiétar «Tradición barranqueña» por Enrique Fernández Dégano

«Tradición barranqueña» por Enrique Fernández Dégano

54
0
Vítor de San Pedro Bautista en San Esteban del Valle - TiétarTeVe
Vítor de San Pedro Bautista - San Esteban del Valle

Desde el borde de la amplia plazoleta del “Cotanito” –en realidad el atrio de la iglesia–, se puede contemplar el caserío del pueblo y el paradisíaco Barranco de las Cinco Villas, circundado por vetustas cumbres que le dan un aire de anfiteatro natural.

Al dirigir la mirada sobre el tramo final de la calle de la Cuesta que desemboca en la carretera; de donde parten las rampas escalonadas de ascensión hacia la iglesia parroquial, ubicada en un entorno pétreo, sobre un altozano; acuden a las mientes imágenes que se suceden veloces cual fotogramas; en las que todo el pueblo y sus autoridades  acompañan a la imagen del Santo y la reliquia de su Santa Cabeza sobre sus andas, en multitudinaria procesión secular, en su traslado de su capilla-casa natal (donde habitualmente se custodian y veneran) a la iglesia parroquial, donde se cantarán las “Vísperas”. Dando comienzo las fiestas patronales en honor a San Pedro Bautista. Y viceversa –del templo a la ermita–, al día siguiente después de la misa solemne; 5 y 11 de febrero, día del Santo y de la Santa Cabeza en invierno; 7 (día del Santo) y 8 de julio, también fiesta principal, en verano. Al llegar la procesión a la puerta de la capilla, previamente a la entrada de éstas, tendrá lugar el remate tradicional de banzos, rosarios de castañas cocidas y otras ofrendas. Todo ello, entre cirios, cintas rojas, faroles, cetros, estandartes, himnos al santo, música de gaitilla, repique de campanas, estruendo de cohetes y “vivas a nuestro Santo” y a “su Santa Cabeza”. Al atardecer del día del Santo, se celebrará el beso a su reliquia en la capilla y el día 8 de julio tendrá lugar el cambio de mayordomos y alcalde del santo, tras el remate de banzos.

Vítor de San Pedro Bautista en San Esteban del Valle - TiétarTeVe

Finalizadas las Vísperas del día del Santo y acompañados por la música de la gaitilla (en la actualidad, el grupo “Filigranas”), no puede faltar el tradicional bateo de castañas cocidas, lanzadas “a repino” desde el balcón de la casa de los mayordomos. Obsequiando después a los congregados con pastas y dulces típicos, acompañados por “limoná” de vino blanco de la zona y, en los últimos tiempos, chocolate con churros para los asistentes. Antaño, “el convite” estaba reservado para los invitados.

El pueblo se despierta los días principales de las fiestas al toque de “alboradas” (sonar de campanas de la iglesia que, a las cinco de la mañana, rompe el silencio en la inmensidad de la noche y, según la tradición, recuerda la marcha del santo hacia el convento franciscano de Arenas de San Pedro; en el siglo XVI de San Andrés del monte). Seguido de las dianas matinales.

Vítor de San Pedro Bautista en San Esteban del Valle - TiétarTeVe

Al anochecer de los cuales, se vuelven a desbordar las calles del pueblo, en otra manifestación de fe y devoción, con la celebración del “Vítor a nuestro más amado compatriota; / famoso campeón, / invicto héroe; / apóstol de las Indias, / sol de las Filipinas; / astro brillante del cielo y de la Iglesia; / ínclito protomártir del Japón, San Pedro Bautista; / capitán esforzado de la milicia cristiana; / honra de esta tierra, / gloria de esta ilustre villa; / honor a su esclarecida y seráfica religión”. Versos de cierre de una celebración en la que declaman décimas y sonetos en honor a nuestro excelso patrón y humilde franciscano; diplomático ilustre de España y protomártir de Cristo en Japón y en los fotogramas de la memoria aparece, entre la multitud que se desparrama por el tramo de calle que contemplamos, el correr de los corceles que, en veloz carrera, se dirigen a la iglesia, sacando chispas al cemento y aguijoneados por el estímulo de llegar el primero, pero sin que medie premio alguno para el ganador, al atrio del templo parroquial.

Aquí, “el que echa el Vítor” recitará las décimas pertinentes en honor al Santo, que serán coreadas por los asistentes con el característico “¡Vítooor!”, para dirigirse sobre las caballerías y precedidos por un pasillo de antorchas encendidas, portadas por asistentes ataviados con los típicos pañuelos rojos –cuyo color simboliza la sangre del martirio del santo y sus compañeros–, ceñidos a la cabeza o sobre los hombros (costumbre más reciente) y acompañados por devotos y asistentes, a la puerta trasera de la iglesia, la de su cara norte, frente al cementerio y allí recitar la oración del Santo Sudario por las almas de los difuntos. Continuando la celebración, de vuelta a la puerta de la capilla en invierno –lugar de inicio– o a la casa de los mayordomos en verano; donde se clavará el “Vítor” (clavar el cuadro del santo en la pared, tras animada y multitudinaria puja; desplegando el repertorio de expresiones típicas); honor reservado a los bautizados en la misma pila bautismal, conservada en la parroquia, donde lo fuera el santo. Dando por finalizada una celebración religiosa y popular que está declarada Fiesta de Interés Turístico Regional por la Junta de Castilla y León.

Vítor de San Pedro Bautista en San Esteban del Valle - TiétarTeVe
Vítor de San Pedro Bautista – San Esteban del Valle

En lo tocante a otros aspectos de las fiestas de verano, hemos de recordar cómo la plaza de España, en pleno corazón del pueblo, donde se ubica el ayuntamiento, se convierte ya, en los días previos –los de la celebración vespertina de la novena al santo, tras el sonar de campanas de la iglesia parroquial, la suelta de cohetes y el toque de la campanilla llamando a la novena en su capilla, contigua a la anterior–, en peculiar coso taurino que, junto con la novena, contribuye a que tengamos la sensación de que hasta el aire que se respira esos días huela a fiesta; sirviendo de preparación para estas celebraciones centenarias. También el adorno de las calles principales con banderines, promovido por el Ayuntamiento y la florida decoración de la calle que lleva el nombre del santo, confeccionada por un grupo de mujeres de la localidad, contribuyen a dar colorido a la “función” (nombre con el que otrora era conocida la fiesta de julio). Junto a las “balconeras” de color rojo con la imagen del mártir que, ofertadas por la Cofradía de San Pedro Bautista, últimamente, decoran los balcones de la localidad (una muestra más de devoción al santo).

Santa Cabeza de San Pedro Bautista en San Esteban del Valle - TiétarTeVe

El cerramiento de la plaza (realizado este año con aportaciones de voluntarios) conserva, en parte, el tipismo de épocas pasadas y acoge la gymkana interpeñas, la  comparsa de gigantes y cabezudos, el desfile de peñas, el pregón y chupinazo, la entrega del premio del concurso “Embellece tu pueblo”; la degustación de pastas y limonada, obsequio del Ayuntamiento; los festejos taurinos (cuya tradición secular de cantar las toreras, debería potenciarse y  mantenerse para no desaparecer, pues ha constituido una seña de identidad);  los bailes y actuaciones para el recreo infantil y de adultos; siendo escenario de la degustación de caldereta, que pone el broche final a las fiestas patronales de julio.

Vítor en honor a San Pedro Bautista en San Esteban del Valle - TiétarTeVe

¡Felices Fiestas!

FUENTE: Enrique Fernández Dégano. San Esteban del Valle (Ávila).

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.