Inicio ¿Qué se celebra el 23 de abril en Castilla y León?

¿Qué se celebra el 23 de abril en Castilla y León?

En la Transición se comenzó a celebrar el 23 de abril, derrota de los comuneros en Villalar, para pasar luego a ser el día de Castilla y León.

En 1518, el juramento de Carlos I como rey de Castilla y las exigencias que planteaba fueron la mecha que encendió la rebelión de los comuneros. Una vez que finalizó la ceremonia, los procuradores dirigieron al monarca 88 peticiones, entre las cuales figuraba su rechazo a contribuir económicamente al plan del rey de ser nombrado emperador del Sacro Imperio Germánico -conocido como Carlos V-, así como su negativa a que la Corona extrajera metales preciosos y utilizara fondos dinerarios o caballos en proyectos reales fuera de Castilla y León. A las exigencias que planteaba Carlos I se añadieron otros problemas ya que el monarca llegó a Valladolid sin hablar castellano y trayendo consigo a un gran número de nobles y clérigos flamencos que causaron inquietud en la ciudad castellanoleonesa, cuyos nobles temieron perder poder y estatus social.

Padilla, Bravo y Maldonado encontraron candidato alternativo al trono en la figura de la supuestamente incapacitada Juana la Loca -la madre del emperador-, aunque ella nunca dio su consentimiento al levantamiento.

Ejecución de los comuneros de Castilla, del romántico Antonio Gisbert (1860, Palacio de las Cortes). Aplaudido por los liberales del xix, fue adquirido por el Congreso.
Ejecución de los comuneros de Castilla, del romántico Antonio Gisbert (1860, Palacio de las Cortes). Aplaudido por los liberales del xix, fue adquirido por el Congreso.

El 23 de abril de 1521 en Villalar (Valladolid) tuvo lugar la batalla que enfrentó a las fuerzas realistas partidarias del rey Carlos I de España (capitaneadas por Íñigo Fernández de Velasco y Mendoza, condestable castellano que ejercía de gobernador del reino por la ausencia del monarca)? y las comuneras de la Santa Junta de los Comuneros (oficialmente Cortes y Junta General del Reino que fue el máximo órgano dirigente de la revuelta comunera castellana) y que nombró capitán general de sus tropas a Juan de Padilla, quien organizó la rebelión y todo lo concerniente al gobierno de Castilla.

La traición del nuevo capitán general de los Comuneros, Pedro Girón comportó la toma de Tordesillas por parte de las tropas imperiales el 5 de diciembre de 1520. Y aunque Padilla reorganizó las tropas comuneras, los comuneros estaban derrotados moralmente y la desorganización hizo que fueran derrotados en la batalla de Villalar el 23 de abril de 1521, una batalla que se saldó con cerca de mil bajas entre los rebeldes y el apresamiento de sus tres cabecillas, Juan de Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado, que fueron ejecutados un día después en esta misma localidad.

Óleo de Manuel Picolo López que muestra la rendición de los líderes comuneros (1887, Palacio del Marqués de Salamanca).
Óleo de Manuel Picolo López que muestra la rendición de los líderes comuneros (1887, Palacio del Marqués de Salamanca).

El 1 de noviembre, Carlos I promulgó el Perdón General, que amnistiaba a los que habían participado en la rebelión. Pese a todo, cien comuneros fueron ejecutados; entre ellos, el arzobispo Acuña, que controló la ciudad rebelde de Toledo junto con María Pacheco -mujer de Padilla-, quien pudo escapar a Portugal y salvar su vida.

En la Transición se comenzó a conmemorar el 23 de abril, día de la derrota de los comuneros en Villalar, y poco después pasó a ser el día de la comunidad autónoma de Castilla y León.

FUENTE: Wikipedia