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Fiesta de la Trashumancia 2026 en Candeleda

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Al son de la Cañada Real - Candeleda

En un acto cargado de simbolismo y tradición sobre la Cañada Real, Candeleda ha celebrado una jornada dedicada a la trashumancia con el objetivo de rendir homenaje a los ganaderos locales y reivindicar el futuro del mundo rural. El evento contó con la presencia del alcalde de la localidad, Carlos Montesino Garro, y del concejal de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Alberto Suárez Vaquero, quienes destacaron la urgencia de apoyar a un sector clave para la economía del municipio.

Se celebró el pasado viernes 19 de junio de 2026, en el evento sobre la trashumancia «El Son de La Cañada Real», donde el ganado trashumante descansó en Candeleda antes de seguir su camino hacia el «acostadero».

TiétarTeVe acudió al evento y recogió el testimonio y las vivencias de varias generaciones de ganaderos trashumantes de Candeleda.

Nemesio Sánchez Sánchez, ganadero trashumante retirado

Nemesio Sánchez Sánchez - Al son de la Cañada Real - Trashumancia Candeleda
Nemesio Sánchez Sánchez – Al son de la Cañada Real – Trashumancia en Candeleda

A través de las palabras de Nemesio Sánchez Sánchez, obtenemos un retrato nostálgico, crudo y sumamente humano sobre la evolución y las dificultades de la trashumancia, el desplazamiento estacional del ganado en busca de pastos.

1. La Ruta y los Tiempos de la Trashumancia

  • El trayecto: Explica que el viaje hacia la sierra no se hacía de golpe, sino que tardaban aproximadamente un día y medio.
  • El descanso: La primera noche dormían en la falda de la sierra. Al día siguiente (generalmente en torno al día 20, fecha en la que se les permitía el acceso oficial), subían al «acostadero» o zonas altas.
  • Duración de la estancia: Pasaban 4 meses seguidos en las tierras altas de la sierra (habitualmente desde el 20 de junio hasta el 20 de octubre).
  • El suministro: Para alimentarse durante esos meses, bajaban periódicamente a abastecerse a pueblos cercanos que les pillaban a mano, como Navacepeda de Tormes, Hoyos del Espino o Navarredonda de Gredos.
Al son de la Cañada Real - Trashumancia en Candeleda
Al son de la Cañada Real – Trashumancia en Candeleda

2. El Manejo del Ganado en el Camino

  • Ritmo pausado: Nemesio recalca que las vacas aguantan bien el camino siempre y cuando se las lleve despacio, sin obligarlas a correr y permitiendo que vayan comiendo a lo largo de las jornadas.
  • El nacimiento de terneros: Uno de los mayores retos en plena ruta era cuando las vacas parían durante el camino. Para solucionarlo, utilizaban «bestias» (caballos o burros) equipadas con cerones (unos capazos grandes de esparto) donde metían a los terneros recién nacidos para poder transportarlos de forma segura.
  • Curiosamente, destaca que en sus tiempos para el manejo de este tipo de ganado vacuno en ruta no utilizaban perros.
Al son de la Cañada Real - Trashumancia Candeleda
Al son de la Cañada Real – Trashumancia Candeleda

3. La Cañada Real y la Pérdida del Espacio Público

  • La Cañada como derecho intocable: Defiende firmemente el valor histórico y legal de las Cañadas Reales, afirmando que es un paso que «no se puede evitar en la vida». Recuerda con añoranza cómo los entornos urbanizados de hoy en día antes eran pura tierra donde las vacas rascaban el suelo para espantar a las moscas.
  • Conflictos e invasión: Critica duramente que en sus últimos años en activo tuvo que llegar a cortar alambres porque particulares e instituciones habían ido cerrando de forma ilegal tramos de las cañadas. Siente que la administración no ha protegido el libre tránsito y que se ha ido «avasallando» progresivamente al ganadero.

4. Nostalgia por el Oficio y Crítica a la Actualidad

  • La dureza del pasado: Recuerda que ellos hacían la trashumancia a la intemperie («al sereno»), soportando lluvias, tormentas y nevadas.
  • El abandono del campo: Lamenta que la trashumancia tradicional a pie prácticamente se ha perdido, ya que hoy en día la gran mayoría del ganado se sube y baja en camiones. Atribuye esto a la falta de relevo generacional y a la comodidad de las nuevas generaciones.
  • La recompensa: A pesar de todo el sufrimiento, describe con emoción la inmensa alegría y «hermosura» que se sentía al llegar al final de la ruta, ver el ganado libre en la sierra y disfrutar de esos meses rodeado de la naturaleza y de la familia.
Al son de la Cañada Real - Trashumancia Candeleda
Al son de la Cañada Real – Trashumancia Candeleda

Una reflexión clave para el medio ambiente: Nemesio deja una advertencia contundente al final de su relato: «Si el ganado estuviera en el monte no habría fuego». Denuncia que la falta de limpieza y el abandono del pastoreo tradicional están provocando que los montes se pierdan y los incendios se vuelvan incontrolables, recordando que antes los propios pastores apagaban cualquier amago de fuego rápidamente con una simple rama («tarama»).

Puede verse la entrevista completa a Nemesio Sánchez Sánchez en nuestro canal de YouTube:


Relevo generacional: Javier Montesino Garro

Javier Montesino Garro, un joven ganadero de Candeleda, ha compartido con TiétarTeVe las dificultades, los beneficios ambientales y la urgente necesidad de apoyo institucional que vive la ganadería trashumante, un oficio que hoy apenas sostienen unos pocos.

Javier lleva mamando el oficio desde los diez años y representa a esa escasa comunidad de jóvenes que se niegan a dejar morir las costumbres de nuestros mayores.

Hace cuatro años, Javier decidió dar el paso definitivo y emprender adquiriendo la explotación de vacas de un amigo que se jubilaba, el mismo con el que subía a la sierra de niño. Hoy, con la ilusión intacta pero con los pies en la tierra, visibiliza un sector que se siente «olvidado por las administraciones».

Caminos abandonados y falta de apoyo al sector primario

Javier Montesino Garro - Al son de la Cañada Real - Trashumancia Candeleda
Javier Montesino Garro – Al son de la Cañada Real – Trashumancia Candeleda

Uno de los mayores gritos de auxilio que lanza el candeledano es el estado de las vías pecuarias. «Los caminos y los cordeles están totalmente abandonados», lamenta Javier. Explica que, tradicionalmente, eran los propios ganaderos quienes se encargaban del mantenimiento de estas rutas al ser muchos más. Sin embargo, la realidad actual es muy distinta: «De mi generación somos cuatro los que vamos quedando y, por mucho que queramos hacer, no damos abasto».

Por ello, el ganadero insta a las instituciones a que miren de verdad al campo y den valor al sector primario, del que nacen todos los alimentos que llegan a los hogares. Entre sus peticiones destaca la inversión urgente en infraestructuras y mantenimiento de caminos, así como la creación de ayudas económicas globales para todo el sector, argumentando que la trashumancia no solo beneficia a sus animales, sino que genera un impacto ecológico vital para el medio ambiente.

Al son de la Cañada Real – Trashumancia Candeleda

Desbrozadoras naturales contra el fuego

Durante el verano, las vacas de Javier suben a disfrutar de la tranquilidad, el pasto fresco y el frescor de la sierra, alejándose de las moscas y el asfixiante calor del valle. Esto permite a Javier quedarse en Candeleda atendiendo su explotación intensiva de cabras estabuladas. El único peligro allá arriba, confiesa, es el lobo; aunque de momento la suerte le acompaña y no ha sufrido ataques, la amenaza de una pérdida económica siempre está presente.

Al ser preguntado por el papel de la ganadería en la conservación de los montes, Montesino es tajante: si el ganado saliera de forma masiva al monte, actuaría como una «desbrozadora excepcional y gratuita», reduciendo drásticamente el riesgo de incendios forestales. El problema, reitera, no son las prohibiciones, sino que el campo se está quedando vacío.

«Hacemos un beneficio para el medio ambiente en general. Si el ganado saliera al monte, haría una limpieza excepcional y gratuita contra los incendios», asegura Javier Montesino.

Al son de la Cañada Real - Trashumancia Candeleda
Al son de la Cañada Real – Trashumancia Candeleda

Tres generaciones que aseguran el relevo

A pesar del panorama adverso, la jornada en la Cañada Real dejó espacio para la esperanza. La entrevista concluyó con una estampa emocionante: la presencia del hijo pequeño de Javier, un niño apasionado por el monte, las vacas y los terneros que ya sigue de cerca las huellas de su padre.

Con al menos tres generaciones unidas en el cordel, Candeleda demuestra que, mientras haya pasión y apoyo al ganadero, el corazón de la trashumancia en el Valle del Tiétar se resistirá a dejar de latir.

Puede verse la entrevista completa a Javier Montesino Garro en nuestro canal de YouTube:


Alcalde de Candeleda, Carlos Montesino Garro, y concejal de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Alberto Suárez Vaquero, organizadores del evento.

A diferencia del resto de la provincia de Ávila, donde el sector primario representa el 10% de la actividad, Candeleda duplica esa media con un 20% de su población dedicada en exclusividad a la agricultura y la ganadería. «Queremos reivindicar el mundo rural, nuestra forma de vivir y nuestras tradiciones», señaló Carlos Montesino Garro, alcalde de Candeleda, quien insistió en la necesidad de que las instituciones suavicen la burocracia y ofrezcan más ayudas directas para frenar la falta de relevo generacional y el declive del sector.

Al son de la Cañada Real - Trashumancia Candeleda
Al son de la Cañada Real – Trashumancia Candeleda

Proyecto «BioPastoreo»

El plato fuerte de las medidas de apoyo al sector es el innovador Proyecto BioPastoreo, una iniciativa biopastoral desarrollada en colaboración con la Fundación Quebrantahuesos y la Cooperativa de Candeleda. El proyecto contempla la construcción de un matadero municipal con sala de despiece que se ubicará en el futuro polígono industrial de la localidad.

Este nuevo centro contará con financiación de los fondos europeos Next Generation, otorgados a través de la Fundación Quebrantahuesos, y con el respaldo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), la Junta de Castilla y León y la Diputación de Ávila.

Se trata de crear una marca exclusiva para la zona que garantice la trazabilidad de sus productos estrella, como el cabrito de Candeleda, el queso de cabra o los higos de Gredos.

El alcalde explicó que el matadero contará inicialmente con dos líneas de trabajo diferenciadas:

  1. Línea de ovino y caprino: Para potenciar el tradicional cabrito local.
  2. Línea de vacuno: Diseñada para dar respuesta al reciente repunte ganadero en Candeleda y El Raso, que ya supera las 2.000 cabezas de ganado vacuno.

La meta principal es eliminar la figura del intermediario, permitiendo que los restauradores y hosteleros de la comarca compren directamente al ganadero, aportando valor al producto local que va «directamente al plato».

Coexistencia con la fauna y emotividad local

Durante el encuentro también se abordaron los retos ambientales del municipio, especialmente la convivencia de la ganadería con especies protegidas como el quebrantahuesos —buscando un desarrollo sostenible y armónico— y el lobo. Respecto a este último, las autoridades locales señalaron que, aunque la cara sur del municipio no se está viendo afectada actualmente, sí se registran numerosos ataques en la cara norte. El consistorio reclamó que la administración asuma por completo los daños económicos que causa esta especie protegida a los ganaderos.

La jornada concluyó con un fuerte componente emocional. El concejal del área, Alberto Suárez Vaquero, ganadero de profesión, recordó con emoción a sus familiares vinculados a estas mismas vías pecuarias: «Hoy es el día de recordar esos momentos que hemos vivido aquí con ellos en la Cañada».

Desde el Ayuntamiento aseguran que el éxito de esta convocatoria es solo el inicio de un proyecto a largo plazo para que la historia y los cencerros sigan resonando en las Cañadas Reales de la comarca.

Puede verse la entrevista completa al alcalde y al concejal de Candeleda, realizada por TiétarTeVe, en nuestro canal de YouTube:

Al finalizar el acto se realizó un homenaje a los últimos ganaderos trashumantes de Candeleda, donde se les entregó un diploma conmemorativo:

Diploma de Reconocimiento a los últimos trashumantes de Gredos - Al son de la Cañada Real - Trashumancia Candeleda
Diploma de Reconocimiento a los últimos trashumantes de Gredos – Al son de la Cañada Real – Trashumancia Candeleda
  • D. Florencio Garro Garro
  • D. Francisco Sánchez Delgado y Dña. Ascensión Gómez Jara
  • D. Daniel Suárez y Dña. Paula Blázquez
  • D. Antonio Sánchez Sánchez
  • D. Nemesio Sánchez Sánchez
  • D. Honorio Novillo Sánchez
  • D. Florencio Sánchez Sánchez
  • D. Javier Montesino Garro y Dña. Leticia Cebadera Oliva
  • D. José Antonio Grande Carreras
  • D. Dionisio Delgado y Dña. Máxima Suárez
  • D. Pablo Blázquez Gómez
  • Dña. Dorotea Morcuende García
  • D. Pablo Retamal Novillo y D. Julián Retamal Blázquez
  • D. Antonio Vaquero Retamal y Dña. Victoria Blázquez Jiménez
  • D. Valeriano Moreno Carvajal
  • D. Pedro Retamal Novillo y Dña. Teodora Suárez Delgado
  • D. Mariano Morcuende Sánchez
  • D. Agustín Garro Garro
  • D. Pedro Sánchez Vaquero y Dña. Antonia Infantes Córdoba
FUENTE: TiétarTeVe