Demandas de los Jóvenes de Castilla y León ante la crisis de la COVID-19

Las demandas de los Jóvenes de Castilla y León ante la crisis de la COVID-19:

  • El blindaje de la sanidad pública, mejora de la conexión a Internet o la reindustrialización de la comunidad autónoma, entre las propuestas de Jóvenes de Castilla y León en Madrid.

  • El colectivo propone un plan de desarrollo económico para la juventud castellano y leonesa, «especialmente golpeada por la crisis demográfica, la crisis económica de 2008 y la crisis actual».

Logotipo Jóvenes Castilla y León - TiétarTeVeEl colectivo Jóvenes de Castilla y León en Madrid reclama un plan de futuro para su región, ante necesidades que se han visto aún más acusadas por la crisis sanitaria de la COVID-19. Entre las cuestiones presentadas a las Administraciones Públicas de Castilla y León y al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, se demanda el desarrollo económico para la juventud, el fortalecimiento y blindaje de la educación y la sanidad pública, la mejora de conexión a Internet o la reindustrialización.

Jóvenes de Castilla y León en Madrid aboga por concienciar y reclamar soluciones para los graves problemas que existen en nuestra comunidad autónoma. Desafíos incrementados durante la crisis sanitaria, por los que hemos elaborado Retos de Futuro, documento centrado en propuestas dirigidas a frenar la despoblación, la emigración juvenil, paliar la falta de oportunidades laborales en la zona y asegurar unos servicios públicos de calidad.

Como se recoge en este texto, consideran insuficiente, aunque sea básico como primer paso, el pacto del Gobierno de España para desarrollar la cobertura de más de 30Mbps y de 3G para el 100% de la población. Es necesario que las acciones para cumplir este acuerdo se pongan en marcha cuanto antes por el aumento de teletrabajo y la necesidad de que la educación no presencial llegue a todos los alumnos.

En segundo lugar, demandan el fomento de la descentralización de instituciones y organismos públicos, así como el incremento de oportunidades laborales a través de la reindustrialización de Castilla y León. Hacemos un llamamiento a que la Junta de Castilla y León tome la iniciativa y atraiga proyectos industriales de primer nivel, para los que nuestros parques científico-tecnológicos están altamente preparados.

En cuanto a servicios públicos, como sanidad y educación, solicitamos su blindaje para garantizar los derechos sociales del conjunto de la ciudadanía, tanto en las ciudades como en los pueblos. Es necesario salvaguardar una sanidad pública de calidad también en el medio rural, teniendo en cuenta las mayores necesidades de atención médica que requieren zonas con un porcentaje elevado de envejecimiento de la población.

Asimismo, reclamamos un plan de digitalización del sistema educativo que revierta la brecha digital existente entre el alumnado, evidenciada durante la pandemia, con la carencia de dispositivos móviles y de acceso a internet de parte de los estudiantes en Castilla y León. Se ha de garantizar una educación no presencial de calidad, así como la formación de docentes y alumnos en nuevas tecnologías. Por otro lado, asistimos a un fuerte proceso de despoblación que conlleva el cierre de centros educativos públicos rurales, cuya reapertura ha de llevarse a cabo siempre que el municipio cuente con el mínimo de niños requeridos por la ley, facilitando así el asentamiento de la población.

En último lugar, desde el colectivo estiman imprescindible la elaboración de un plan de desarrollo económico para la juventud castellano y leonesa de hasta 35 años, «especialmente golpeada por la crisis demográfica, la crisis económica de 2008 y la crisis actual». Entre las medidas contempladas, se demandan políticas para el retorno inclusivo de jóvenes, centradas en aumentar las oportunidades laborales con el fomento de la economía local, dentro del marco del Pacto Verde Europeo, y facilitar su acceso a la vivienda

Retos de Futuro ante de la crisis de la COVID-19

Propuestas de Jóvenes de Castilla y León en Madrid

Somos jóvenes de Castilla y León, hijas e hijos de la España Vaciada emigrados en Madrid debido a la falta de oportunidades en nuestra tierra. Somos un colectivo que quiere futuro en y para Castilla y León. Comenzamos a organizarnos en octubre de 2019, convocando nuestro primer encuentro, al que acudimos más de cincuenta jóvenes de diferentes disciplinas, profesiones, pueblos y ciudades. Desde entonces, nuestro impacto, dentro y fuera de redes sociales, no ha dejado de crecer. Continuamente recibimos muestras de cariño, apoyo y ánimo para seguir visibilizando, concienciando, demandando y buscando soluciones a la situación que atraviesa Castilla y León. Una comunidad marcada por la despoblación, el envejecimiento, la emigración juvenil y la carencia de oportunidades para el desarrollo laboral.

La actual crisis sanitaria ha tenido un fuerte impacto en sectores económicos públicos y privados. Los Jóvenes de Castilla y León vemos además cómo aumentan los problemas a los que ya nos enfrentábamos y cómo las brechas se convierten en abismos.

Por todo ello, planteamos los siguientes Retos de Futuro de Jóvenes de Castilla y León, con el propósito de demandar medidas y realizar propuestas que esperamos tengan en cuenta las Administraciones Públicas autonómicas y estatales para que la reconstrucción no deje a nadie atrás.

  1. Mejora de la conexión

La conexión es fundamental para el desarrollo de la sociedad. Según datos de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, prácticamente el 90% de los municipios de la comunidad autónoma no disponen de internet rápido, se consideran “zonas blancas” donde ningún operador ofrece Internet de banda ancha de al menos 30 Mbps.

Durante la pandemia se ha podido ver como esta desventaja también tiene consecuencias a la hora de procurar educación no presencial y hace del teletrabajo una tarea complicada, además de suponer nulo atractivo para comenzar un proyecto empresarial en la zona.

En el pacto de Gobierno del PSOE y Unidas Podemos se acuerda desarrollar la cobertura de más de 30Mbps y de 3G para el 100% de la población y redes ultrarrápidas de 100 Mbps en las escuelas. Consideramos que, aunque insuficiente, es un primer paso necesario. Por ello, y ante la urgencia derivada del aumento del teletrabajo y la educación no presencial, nuestra principal exigencia es que, al menos, el desarrollo de la cobertura pactada se ponga en marcha con premura y, en todo caso, antes de fin de año. Cabe recordar que la mínima cobertura requerida por la Unión Europea para 2020 es de más de 30 Mbps; mientras que el objetivo estratégico marcado para 2025 es de 100 Mbps, mejorable hasta el Gbps, tanto para zonas urbanas como para zonas rurales. Por ello, demandamos que se den pasos para alcanzar este objetivo cuanto antes y que al menos el 50% de la población rural y el 50% de la población urbana de Castilla y León cuenten con la cobertura de 100Mbps a finales de 2022.

  1. Descentralización y reindustrialización

Si la crisis de la COVID-19 ha demostrado algo es lo insostenible que resulta un modelo de país tan centralizado como el español, con ciudades superpobladas como Madrid y zonas despobladas como Castilla y León. En este sentido, ha sido desigual el desarrollo que ha tenido la incidencia de la pandemia entre los diferentes territorios del Estado.

En el caso de Castilla y León, una de las comunidades más afectadas durante la crisis, buena parte de la gran incidencia del virus se explica por su gran dependencia con la Comunidad de Madrid (con decenas de miles de castellano y leoneses viviendo regularmente en Madrid y una población flotante de profesionales que se desplaza a diario a la capital a trabajar) y por la falta de unas adecuadas infraestructuras sanitarias.

Este modelo, basado en la concentración laboral, política y empresarial, paulatinamente está vaciando de jóvenes Castilla y León ante la falta de oportunidades tanto en el escaso tejido empresarial privado, como en los distintos entes administrativos del Estado, los cuales se ubican prácticamente en su totalidad en Madrid.

En Madrid, centro demográfico y principal foco de contagio del virus al inicio de la crisis, se ha visto el colapso del sistema sanitario, incapaz de responder ante la velocidad con la que la COVID-19 se extendía. Se ha puesto de manifiesto las enormes dificultades de llevar a cabo un control epidemiológico en un núcleo urbano tan masificado, que dificulta e, incluso, imposibilita, que se mantenga la distancia de seguridad tanto en la calle como en el transporte público.

Castilla y León, por su parte, ha pagado demasiado cara su gran dependencia de Madrid, convirtiéndose en una de las comunidades más perjudicadas durante la epidemia. El gran flujo de población que existe entre ambas comunidades ha contribuido a esparcir el virus por nuestra tierra. Esto, unido al alto grado de envejecimiento de la población castellano y leonesa y a la precaria red sanitaria de la comunidad, especialmente en las zonas rurales, ha provocado graves estragos de la epidemia en Castilla y León.

En los casos de las provincias limítrofes con Madrid, ha quedado patente el efecto que tiene la enorme diferencia en la densidad de población entre regiones. La movilidad entre áreas con densidades de población muy dispares se traduce en una sobreexposición al virus en la zona de menor población, que tiene menos capacidad para absorber el impacto de la epidemia, registrando índices de incidencia mucho mayores, como ha sido el caso de las provincias de Soria o Segovia; siendo estas las más damnificadas por la crisis. En el ámbito de una “nueva normalidad”, la vuelta a los inevitables flujos de turistas, estudiantes o trabajadores dificulta enormemente la seguridad y vuelve a hacernos singularmente vulnerables ante posibles rebrotes.

Con el fin de cambiar el proceso de vaciamiento de nuestra tierra, es fundamental tener en cuenta medidas en dos direcciones:

  • Descentralización de los organismos públicos a nivel estatal y autonómica: ante la concentración de los distintos organismos públicos estatales en Madrid, proponemos una descentralización progresiva de parte ellos hacia las provincias más afectadas por la despoblación. De la misma manera, en el ámbito autonómico, la descentralización de los organismos públicos y consejerías regionales de Castilla y León en el mismo sentido, buscando un mayor equilibrio y desarrollo entre las nueve provincias de la región.
  • Reindustrialización de Castilla y León: es preciso asegurar que los 80 millones de euros destinados a empleo e inversión y los 25 millones de euros del nuevo plan de Promoción Industrial, plasmados en el pacto de reconstrucción de Castilla y León, repercuten directamente en la necesaria reindustrialización de nuestra región, haciendo especial hincapié en aquellas provincias con un menor tejido industrial.

Castilla y León posee una serie de parques científico-tecnológicos altamente preparados, pero claramente infrautilizados. Es el momento de que la Junta de Castilla y León tome la iniciativa, atrayendo proyectos industriales de primer nivel que habitualmente acaban en otros territorios ante la falta de mayor empuje político.

En el contexto de la COVID19, merece especial mención el sector médico-farmacéutico y biotecnológico. Castilla y León tiene un enorme potencial basado en sus universidades y hospitales universitarios. Se debe hacer un esfuerzo por atraer centros de investigación públicos y privados como primer paso hacia el asentamiento de estas y otras industrias.

Castilla y León está ansiosa de proyectos como la Biorrefinería en Zamora y León, así como el mantenimiento y mayor proyección del Centro para la Calidad de los Alimentos del INIA, ubicado en Soria, el cual languidece ante la indiferencia de las distintas administraciones.

Por otra parte, la crisis actual ha demostrado la viabilidad del teletrabajo. Empresas tecnológicas pueden encontrar en la región personas altamente cualificadas sin necesidad de hacerlas residir en grandes núcleos urbanos. En una fase posterior, las autoridades autonómicas y locales deben esforzarse por atraer el asentamiento de empresas que demanden esas competencias. Nuestra comunidad no puede depender únicamente de la industria automovilística, en claro reposicionamiento global, ni del turismo de fin de semana.

  1. Blindaje de los servicios públicos

Desde el colectivo de Jóvenes de Castilla y León en Madrid veníamos haciendo hincapié en la importancia de los servicios públicos como derechos fundamentales y herramienta clave en la lucha contra la despoblación que sufre nuestra tierra. Durante la crisis sanitaria hemos constatado que no podemos dejar atrás los servicios públicos. Es de extrema importancia establecer su blindaje legislativo, especialmente de la educación y la sanidad:

Sanidad

En lo que respecta a la sanidad pública, defendemos que en ningún caso los voluntarios deben sustituir a los profesionales sanitarios, ni los profesionales sanitarios deben ser voluntarios. Su trabajo debe ser respetado y consecuentemente retribuido, abogando por el fin de la precarización. Asimismo, debe garantizarse la dotación de EPIs para que puedan llevar a cabo una atención sanitaria personal y presencial de forma segura. También ha de asegurarse la apertura y adecuación de los consultorios rurales, dotándolos de recursos materiales y profesionales suficientes para hacer frente a la nueva situación provocada por la crisis sanitaria que requiere un refuerzo de la atención primaria. En este sentido, debido a las condiciones y características poblacionales del medio rural, el triaje telefónico supone una barrera de acceso al sistema sanitario para muchas personas; por ello demandamos que el triaje telefónico se aplique de forma excepcional para aquellos pacientes que presenten síntomas relacionados con coronavirus.

Se han de aprovechar parte de los 250 millones de euros destinados a la recuperación del sistema sanitario, según el pacto de reconstrucción de Castilla y León, para el cumplimiento de los fines indicados, así como para incrementar equitativamente el número de UCIs en las provincias de la comunidad.

Asimismo, es preciso aumentar el número de plazas públicas en residencias para mayores en Castilla y León, que actualmente es de 0,02 por persona de más de 70 años, y dotar de medios que aseguren el cuidado y atención sanitaria ante una crisis de estas características, en los que alrededor del 10% de los fallecidos en residencias en nuestro país ha sido en nuestra comunidad autónoma. Valoramos positivamente la medida del Pacto de Reconstrucción de Castilla y León para aumentar las plazas públicas y pedimos que se intensifiquen todos los esfuerzos en esa dirección.

Educación

En cuanto a la educación pública, nuestra comunidad autónoma lidera los puestos nacionales de los informes PISA para Centros Educativos de la OCDE. No obstante, esta excelencia no se traduce en oportunidades laborales futuras.

Atendiendo al principio de igualdad de oportunidades, se debe trabajar en revertir la brecha digital del alumnado, evidenciada durante la pandemia, con la carencia de dispositivos móviles y de acceso a internet de parte de los estudiantes. Además de la mejora de la conexión propuesta en el primer punto, se debe proporcionar formación a profesorado y alumnado en nuevas tecnologías, así como los recursos necesarios para impartir y recibir una educación de calidad también a distancia. Se requiere un plan de digitalización del sistema educativo que garantice la accesibilidad universal y dé respuesta a las carencias que han emergido durante la crisis de la COVID-19.

Asistimos a un fuerte proceso de despoblación que conlleva el cierre trepidante de centros educativos públicos rurales; reclamamos la garantía de reapertura de estos centros siempre que el municipio cuente con el mínimo de niños requeridos por la ley, facilitando así el asentamiento de la población. Asimismo, apostamos por estrategias eficaces que combatan la inestabilidad del profesorado en los centros rurales y confiamos en que la tramitación de la LOMLOE tenga en cuenta la voz del profesorado, que reclama la reducción de la ratio de alumno/docente para asegurar unos estándares de calidad en la educación.

Igualmente, abogamos por la defensa de la educación universitaria pública para garantizar la igualdad de oportunidades de jóvenes universitarios de Castilla y León.

  1. Plan específico para la juventud

Tres grandes crisis han golpeado especialmente a la juventud de la España Vaciada: la crisis demográfica, la crisis económica de 2008 y la crisis actual.

Crisis económica de 2008

La recesión económica de 2008 afectó de lleno a nuestra generación. Hace doce años iniciamos un tortuoso camino de desempleo (cuyas cifras llegaron a alcanzar el 50%), de precariedad laboral, con bajos salarios y alta temporalidad. Una crisis cuyas consecuencias afectaron especialmente a los jóvenes que vimos truncadas nuestras perspectivas de futuro: una generación sin esperanza. La combinación de la crisis mundial y el estallido de la burbuja inmobiliaria situó a España en una tasa de desempleo mucho más fuerte que la mayoría de países de la Unión Europea tal y como denunciaba la OIT en su informe de 2011 España: Empleos de Calidad para una nueva economía. Se alertó del elevado riesgo de pobreza y exclusión social y se instó al Gobierno a “garantizar que ningún joven sea dejado de lado”.

Crisis demográfica

Los habitantes y descendientes del conjunto de la España Vaciada y, concretamente de la comunidad autónoma de Castilla y León, carecemos de oportunidades en nuestra tierra y nos vemos forzados al éxodo. Generaciones y generaciones a lo largo de lustros y décadas nos hemos visto obligadas a hacer las maletas. Tal y como hemos denunciado desde nuestro colectivo en reiteradas ocasiones: crecemos con la conciencia de tener que emigrar en un marco en el que las diferencias son insalvables.

La crisis 2008 agudizó la gravedad de un problema estructural. Así queda recogido en el estudio Emigración y fuga de talento de Castilla y León, donde se afirma que Castilla y León es la fábrica de talento de España y sin embargo se ve abocada a la despoblación, al envejecimiento y al empobrecimiento. En Descapitalización educativa y segunda oleada de despoblación se señala que “Los desequilibrios territoriales entre comunidades autónomas españolas se traducen en la emigración de titulados universitarios de algunas regiones y en la concentración del capital humano en otras”, siendo Castilla y León la más afectada y Madrid el principal receptor de la migración interna. Algo que queda ratificado en el último balance del CJE, que sitúa a Castilla y León como “la comunidad en la que un mayor porcentaje de jóvenes no reside en la misma provincia en la que nació, trasladando su residencia habitual a otro lugar del país”.

En el estudio La marcha de los jóvenes de Castilla y León: ¿Deseo o necesidad? (2018) se recogen los datos del éxodo de jóvenes que en cinco años asciende a casi 70.000 personas, a ello se suma la baja tasa de natalidad, índice de fecundidad y el saldo vegetativo negativo. Y se añade: “Siguiendo este comportamiento, llegará un momento en el que la comunidad castellana y leonesa no tendrá población joven que pueda cubrir las demandas de servicios económicos, administrativos y sociales”.

Crisis de la COVID-19

Una crisis sin precedentes en la historia reciente ha irrumpido en nuestra realidad. De acuerdo con la OIT, los jóvenes serán uno de los grupos más afectados por la crisis de la COVID-19. Lo cierto es que “nos toca postergar todo otra vez”. El Injuve y el CJE han alertado sobre las consecuencias socioeconómicas de la COVID-19 sobre la población joven: una Juventud en Riesgo. El 72,1% de la población joven tiene empleos vulnerables, en el caso de los jóvenes de Castilla y León esa cifra asciende hasta el 74%.

Demandamos que en esta ocasión no se nos deje de lado, una vez más, teniendo como única salida la emigración, el desempleo y/o la precariedad laboral. La falta de oportunidades para la población joven es un problema endémico a Castilla y León. Nos impide desarrollar un proyecto individual o colectivo. No obstante, el problema no afecta solamente a los jóvenes, sino al conjunto de la sociedad.

Para el aumento de oportunidades en nuestra tierra proponemos la elaboración de un plan de desarrollo económico centrado en la juventud, que ponga en valor las potencialidades del territorio y fomente la economía local, dentro del marco del Pacto Verde Europeo. El plan específico de juventud debe dirigirse a la población de hasta 35 años, para no dejar atrás a aquellas personas que sufrieron las consecuencias de la recesión de 2008, cuyos efectos se han alargado en la última década.

Se han de poner esfuerzos en medidas que aseguren la fijación de población joven, para que esta crisis no sentencie nuevamente a las nuevas generaciones de Castilla y León a la emigración hacia otras comunidades autónomas o al extranjero.

Se requieren planes de vivienda que hagan accesible su alquiler y compra (Castilla y León se encuentra entre las comunidades autónomas de menor tasa de emancipación de jóvenes de España de acuerdo con el último balance del CJE); así como planes inclusivos de retorno de jóvenes (con objetivos específicos para personas en situación de vulnerabilidad y exclusión social) que contribuyan a un reequilibrio territorial y que nos permitan regresar a Castilla y León.

Reivindicamos nuestro derecho a no ser arrancados de nuestra tierra y alejados de nuestras familias; familias a las que no hemos podido abrazar y acompañar durante el estado de emergencia causado por la COVID-19. Reivindicamos un futuro para Castilla y León y un futuro en Castilla y León. Reivindicamos nuestro derecho a desarrollar un proyecto individual y colectivo con unas condiciones de vida dignas. Somos el futuro de nuestra tierra. Sin jóvenes no hay futuro.

En Madrid, a 22 de junio de 2020

Sobre Jóvenes de Castilla y León en Madrid

Jóvenes de Castilla y León en Madrid es una agrupación de más de 50 miembros y miles de seguidores en redes sociales que se conformó en octubre de 2019 con el objetivo de dar visibilidad a la despoblación, emigración juvenil, envejecimiento y falta de oportunidades laborales en su comunidad. La organización está estructurada en varios grupos que trabajan en proyectos más concretos: organización interna, comunicación, argumentario y activismo. 

eMail de Contacto: jovenescyl@gmail.com

FUENTE: Jóvenes de Castilla y León en Madrid

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